DONDE DIJE DIGO, DIGO DIEGO.
Esta es la sensación que tenemos en esta Sección Sindical de algunas actuaciones de la Empresa.
En una reunión mantenida entre todo el Comité y la Empresa el pasado 11 de noviembre, manifestamos que por parte de la Empresa se estaba procediendo de manera incorrecta, al obligar al personal a recoger los resultados del reconocimiento médico fuera del horario laboral.
La Dirección manifiesta que no tiene constancia de ello (cosa bastante preocupante) pero que se va a cambiar de manera de proceder, es decir que se recogerán los resultados de los reconocimientos dentro del horario laboral.
Pues bien, un mes después de esa reunión, se impide que una compañera recoja dichos resultados dentro de su horario laboral.
Cuando se comunica a la encargada en cuestión el contenido de la reunión con la Empresa, ésta (que desconoce la nueva manera de proceder) se pone en contacto con un mando superior (jefe de área), que también desconoce la nueva directriz.
Cuando hemos pedido las explicaciones pertinentes, el Director de la Plataforma nos dice que se ha debido a un “fallo de comunicación”.
Nos parece indignante que situaciones así ocurran en nuestro centro de trabajo.
¿De que nos vale tener reuniones donde lleguemos a acuerdos si luego no se comunican a las personas pertinentes?
Si se pusiera el mismo esfuerzo que se pone cuando se descuenta dinero de las nominas o cuando se sanciona al personal, otro gallo cantaría.
En una reunión mantenida entre todo el Comité y la Empresa el pasado 11 de noviembre, manifestamos que por parte de la Empresa se estaba procediendo de manera incorrecta, al obligar al personal a recoger los resultados del reconocimiento médico fuera del horario laboral.
La Dirección manifiesta que no tiene constancia de ello (cosa bastante preocupante) pero que se va a cambiar de manera de proceder, es decir que se recogerán los resultados de los reconocimientos dentro del horario laboral.
Pues bien, un mes después de esa reunión, se impide que una compañera recoja dichos resultados dentro de su horario laboral.
Cuando se comunica a la encargada en cuestión el contenido de la reunión con la Empresa, ésta (que desconoce la nueva manera de proceder) se pone en contacto con un mando superior (jefe de área), que también desconoce la nueva directriz.
Cuando hemos pedido las explicaciones pertinentes, el Director de la Plataforma nos dice que se ha debido a un “fallo de comunicación”.
Nos parece indignante que situaciones así ocurran en nuestro centro de trabajo.
¿De que nos vale tener reuniones donde lleguemos a acuerdos si luego no se comunican a las personas pertinentes?
Si se pusiera el mismo esfuerzo que se pone cuando se descuenta dinero de las nominas o cuando se sanciona al personal, otro gallo cantaría.
Meco, 14 de diciembre de 2011.
